Revista

MAGAZINE

Única revista on-line que lleva Chubut al mundo

 

TREVELIN

Glenys Owen, la dueña de las cascadas

Descendiente de los tantos inmigrantes galeses que poblaron vastas regiones del Chubut, fue la hija melliza de nueve hermanos de padres laboriosos y camperos. De su madre parece haber heredado esa fortaleza por hacerle frente a lo que fuere y si un puente camino a Las Plumas lleva el nombre de Constancia Thomas de Owen, seguramente el camino por el que se accede a la belleza de "Las Tres Cascadas" -hoy una zona turística- habrá de ser bautizado con su nombre porque fue de ella la iniciativa y la enjundia de llevarlo adelante. Además, Glenys es una mosquera experta, como en un destacado podemos leer.

 

Glenys nació en Gaiman en 1930 y fue madre de 4 hijos. Con ella, en su casa de Trevelin, pasamos más de dos horas charlando. Es que Glenys es, sin duda ni exageración, una "institución" en Trevelin. He aquí parte de esa larga charla.

Mi historia es un poco... vivía en dos lugares. Mi papá era británico -John Owen- él vino con su mamá y tres hermanos, de Gales. Acá, él tenía un tío -tíoabuelo para nosotros- que se llamaba Elías Owen Winty, que había venido de la zona de Gales también. Desgraciadamente, así como iba cayendo la familia y viniendo otros parientes de mi papá, había tres "Elías" y mi mamá tuvo un varón y también le puso "Elías". Así que era un guiso de "Elías" (risas).

Estaba el patrón de todo, que era el Elías Winty. Después un hermano de mi papá lo trajo, le consiguió tierra. Winty les daba trabajo a todos.

¿Dónde tenía las tierras?

En Gaiman; le compró una chacra a papá. Pero lo hacía trabajar acá, digamos, en la estancia.

¿De qué estancia hablamos?

Bueno, ahora es ... En ese entonces era "Los Parquecitos". En galés era "parciau bach". parquecito chico. Era y es un lindo lugar.

Cuénteme cómo era su vida... de chica.

Entonces qué pasaba, que mamá y papá...

Su mamá era nacida ¿dónde?

Acá, cerca de la escuela 18 y del río Corinto.

¿Cómo se llamaba su mamá?

Mamá era la última de ¡catorce! Y como hubo un lapso medio largo entre el último que había tenido mi abuela y mamá, mi abuelo, con la alegría de haber tenido más chicos le puso Constancia. Todo el mundo la conocía como "Coni", Coni Freeman.

¿Cómo se conocieron con su papá?

Mi papá era un hombre joven y en uno de esos viajes que hacía para acá, ella iba al valle. Porque los padres de mi mamá fueron la segunda familia que llegó acá, al valle hermoso éste, en la zona de Trevelin. Ellos ya habían poblado la zona de Treorki 1.

¿Y por qué vinieron acá, a esta zona?

Porque mi abuelo, su única pasión era encontrar oro. Mi abuelo no vino de Gales sino de Pennsylvania (EE.UU.de N.)

¿Cómo se llamaba su abuelo?

William Freeman. Y mi abuela Mary Ann Thomas de Freeman. Ellos, después de llegar y de estar en Treorki, cuando ya se empezaba a hablar que acá tenía montañas, aguas claras...

...se despertó el interés de venir...

Claro.

Y ¿Encontró oro?

Nunca. (risas) Ahí estaba leyendo de mi abuela respecto de él, de mi abuelo... y decía que él era del oro y al final terminaron con las espigas de trigo. El único oro que encontró era trabajar la tierra para que diera. Ahí estaba el oro. De acá.

¿Cómo era esa época donde toda esta zona había trigo? Ahora ya no lo hay...

Había que desmontar, limpiar...

Y ellos desmontaron, limpiaron y empezaron a cultivar ¿En cuál zona?

Vos fuiste al Molino (ver nota), pasaste cerca de las cascadas Nant y Fall... Bueno, las cascadas son mías, yo soy la dueña. Hay tres cascadas, la larga, la petiza y más abajo están las mellizas. Las tres.

¿Quién las bautizó?

Nosotros. Las cascadas estaban en el campo de mamá, donde vivíamos nosotros. Esa es una historia muy aparte de mi vida, por que yo ya soy casada y tengo hijos cuando mamá reparte el campo en vida, y me toca esa parte. Nadie las iba a visitar a las cascadas, no había camino. Las visitaban quienes venían a ver a mamá y teníamos que llevarlos a pie o a caballo a que conocieran las cascadas.

Y usted cuando vio esas cascadas de chica ¿Qué pensó?

Mamá no nos habló de las cascadas hasta que tuvimos unos 12 o 13 años, porque eran muy peligrosas. Además de eso, yo era muy salvaje. A mí me gustaban los caballos, andar afuera...

Cuénteme de esa época... de esa época "salvaje" suya...

Es que era... Me parece que fue lo más hermoso de mi vida. No había ningún impedimento a tener miedo que te violen o que te asalten o que te... nada. Éramos libres. Y pasábamos meses sin venir acá (NdR: "acá" refiere a Trevelin), al pueblo. Y venir al pueblo era a caballo, buscar la correspondencia, porque se sabía que desde marzo hasta octubre no se podía venir en auto, no había camino.

¿Cómo se arreglaban con los estudios?

Por eso mamá iba a Trelew de marzo a diciembre y en diciembre veníamos acá hasta marzo otra vez porque eran los tiempos de más trabajo. Viajaba para llevar a los mayores a tener mejor escuela.

Acá me gustaría que me cuente cuántos hijos tuvieron sus padres.

Éramos nueve en total. Es medio triste. Nosotros éramos mellizos y los últimos también.

¿Cómo se llamaban?

David el mayor, Elsie, Owen, Jenny, Elías, Etna, Glen y Glenys que éramos mellizos. Somos los menores. Estaba Mary, que falleció cuando tenía un año. El día de nuestro cumpleaños, estaba hamacándonos, se distrajo... No recuerdo a cual de nosotros. La hamaca le golpeó la cara, cayó y justo había una piedra y terminó con meningitis. Por suerte Dios se la llevó porque nunca hubiera quedado bien.

Después, los mellizos teníamos 3 años y mi hermano mayor 16, y fallece papá.

Qué duro...

Por eso digo que mamá fue una mujer que ha enfrentado cosas tremendas y siguió viaje, no bajó los brazos. Con un montón de hijos, los 8 que le quedaron.

¿Cómo era su mamá?

Para mí es la luchadora más grande. Ya le voy a mostrar la foto.


La mamá de Glenys es la señora de anteojos.

Tenía un carácter muy fuerte. Tremendamente fuerte. Muy recta. Nunca fui a un baile sin que ella estuviera sentada al lado de mí. Como de mis hermanas también. Y el primer baile que fuimos y que me permitió bailar... sería lo más cómico para la gente de ahora ¿no? No pueden creer que eran tan estrictas.

Sí, totalmente.

Me sacaban a bailar y con tres veces que hubiera bailado con el mismo "ya basta". (risas)

¡Ya era peligroso!

¡Claro! (risas)

¿Cómo era la vida en esa época?

Como nosotros no habíamos vivido otra... Ahora nos parece algo tan lindo. No teníamos juguetes pero los hacíamos, nos arreglábamos para saber con qué jugar...

Pero ustedes continuaron estudiando en Trelew

Sí, pero íbamos y volvíamos. Y yo llegué a tener 4º grado nada más. La mayor llegó a tener secundaria y estudió piano. Algunos a 7º nada más... Y acá en la foto falta mi hermana mayor...

Por eso pienso que mamá fue tremenda, porque perdió su hija mayor de 21 años, a raíz de una enfermedad pulmonar muy grave.

¿Cómo fue que su mamá se hizo cargo de todo?

Esa estancia era de Elías Owen, que era tío-abuelo nuestro, tío de mi papá y nosotros le decíamos "el abuelo". Era "el abuelo rico". Porque traía más muchachos jóvenes de Gales y los ponía a trabajar. Había gente que no quería poblar acá y se volvía, y él compraba los terrenos. Muchos de los galeses jóvenes que vinieron los trajo este abuelo mío.

Ya para ese entonces la dejó a mamá, a cargo de la estancia.

¿Sabía ella lo que tenía que hacer?

(Glenys hace un gesto connotando más que suficiencia) ¡Era capaz de todo! (risas) Dirigió ese campo con un montón de hombres. Antes, para hacer un galpón era un chileno el que lo hacía. El chileno fue el que nos enseñó a cómo hacer, a trabajar con madera. Ellos son maestros para la madera.

Y su mamá... ¿A caballo recorría el campo?

Sí señor, a caballo. Fue la primer mujer, con todos sus chicos (que me acuerdo de uno de sus viajes) en su Ford T, de viajar de acá a Trelew.

¿Ella manejaba?

Sí, claro. Fue una pionera. Era una cosa que no le tenía miedo a nada. Enfrentó todo, todo, todo.

¿Andaba armada?¿Tenían escopetas en la casa?

¡En la casa sí! Las tenemos todavía...

Decime ¿Conocés Las Plumas?

Sí...

El primer puente que se hizo, el angostito... Mamá es madrina de ese puente por ser la primera mujer que viajó sola con sus hijos en el Ford T. Constancia Owen Freeman se llama el puente.

Pero eso lo vine a saber ahora. Ella nunca nos lo dijo, nunca nos contó. 

¿Cómo era su mamá con ustedes?

¡Buena! Y fuerte ella misma. Porque mi hermano mayor, que tenía 31, se averió el pulmón mientras hacía el cuartel de por aquí. Lo operó un especialista en el hospital Británico y muere en la operación.

Justamente, dos de mis hermanas estudiaron para enfermeras allí, en el hospital Británico y se recibieron. Una se casó y se fue con el marido a vivir al Uruguay, Etna. Y la otra, Jinny, está viviendo en su casa, en el campo, aunque no está bien de salud.

¿Cómo llega a ser suyo el campo con las tres cascadas? Ya comentó que su mamá repartió...

Sí, mamá repartió el campo para todos, para los 6 que quedábamos. y a mí me tocaron las cascadas. Y no me tocó chacra para sembrar. Pero yo me había casado con uno que tenía chacra y sembraban mucho.

¿Cómo se llamaba su esposo?

Ivan Jones, el hijo de Lewis Jones. Hijo de la segunda nena que nació aquí en la zona. Budug Evans, hija de John Evans "El Malacara".

¿En su casa se hablaba galés?

Sí, pero más dominaba el castellano. Después, a mamá se le hacía difícil eso de ir a Gaiman y volver y de nuevo a Gaiman y volver. Terminó internándonos en un colegio inglés. En el "San David" que había en Trelew. Ahí fue donde aprendí el inglés.

En su casa ¿Se conservaban las tradiciones galesas? ¿Cómo era... las comidas?

Ah, las comidas eran naturales. La comida, para mí, tradicional galesa es el estofado, porque en todas las casas nunca faltaba el estofado. Pedacitos de carne y todos teníamos nuestras huertas, así que verduras había.

Pero en casa mamá no tenía tiempo para estar leyendo la Biblia y orar, como en muchos otros hogares. Tenía obligaciones muy importantes y pesadas que resolver. No orábamos ni eso, pero sí íbamos a nuestra capilla.

A mí me comentaron que cuando terminaba cada celebración, los vecinos llevaban algo, cada uno aportaba algo de comer, para compartir entre todos. Cuénteme algo de eso...

Íbamos a la capilla en coche-caballo y se llevaba el té. Se hacía el culto y después, afuera, había un reparo, árboles, y se colocaba el mantel blanco blanco y todos con su loza compartían y ahí tomábamos el té. En el suelo, siempre en el suelo. Hacíamos un picnic grande.

Compartían entonces, se enteraban de las novedades...

¡Claro! Ahí se chusmeaba... (risas).

Y ahí se conocían y, tal vez, se formaban los futuros matrimonios... ¿no?

Tal vez. Yo no recuerdo esa parte. Para mí la capilla era el cuco.

¡Por qué?

Primeramente no lo supe leer ni escribir. Pero sí lo sé hablar muy bien. Entonces, todos los domingos había que decir un versículo de la Biblia. Durante la semana mi mamá buscaba el versículo, me daba medio escrito cómo se leía y tenía que subir ahí arriba y decirlo... Pero ¡yo no sabía qué era lo que decía! Porque no tenía tiempo ella para decírmelo. Como a la vez iba a un colegio inglés durante el año y después estaba tres meses acá nada más y tenía que decir esto en galés, se me hacía un guiso tan grande que subía muy nerviosa. Por eso para mí ha sido como pesadilla. Más de una vez he soñado, ahora, de grande, de ir a la capilla, subir para decir el versículo y encontrarme desnuda ¡en la capilla nada menos!

¡Me habían torturado con eso, realmente! No era un placer ir, era una tortura.

¿Cómo siguió su vida?

El colegio lo terminé a los 14/15 años. Ya mamá hizo un chalet grande. Yo tenía 15 años cuando este tío-abuelo le ofreció a mamá comprar el campo.

De qué extensión hablamos...

De 3 leguas. Mucho. Era, tal vez, la única estancia grande que había. Se hizo un chalet hermoso -lo pasaste ayer cuando fuiste al Molino-. Bueno, ante la oferta, decidió que sí, que compraba. Después de casi 40 años que estábamos. Tanto es así que algunos decían, en tiempos de Perón, que después de habitar 30 años en un campo tenía derecho a ser propietario.

Así que terminaron comprando lo que les pertenecía...

Lo que nos pertenecía, así es...

No se portó muy bien el tío-abuelo rico...

¡No! No, no, no. Con decirte que Mamá nos tenía a nosotros tres y él vivía en Gaiman y nos iba a visitar a Trelew, al colegio. Con darnos 50 centavos para cada uno, o sea eran 1,50 los tres. Y cuando pasaban cuenta a fin de año, el balance de las ganancias y demás, estaba el 1,50 que nos había dado.

¡Increíble!

Con eso te lo pinto entero. Él era muy cariñoso como persona, pero con la plata... Yo pensaba que Elías como nombre salía de los judíos. Yo decía que debía de haber pertenecido muy cerca a esa rama, porque esa visión que tenía él de empezar con el molino y comprar tanto terreno... Mi suegro, el campo que tenía, también se lo compró a este Elías.

A ver... Y luego, usted, que pasa el tiempo, se casa...

Me caso y me voy al campo, al Delta, así se llama el campo que tenía mi marido. Fui de campo a campo.

Y tuvo... ¿Cuántos hijos?

Cuatro. Dinah -que ya falleció- Dinah Mildred. Después nació Gloria Marina y después, un par de mellizos, Nilda y Nelson.

Pero usted también tenía campo... Las cascadas que le había repartido su madre y que actualmente, esas cascadas se encuentran en todos los folletos turísticos...

Claro, pero como te comenté, las cascadas no tenían camino. Yo hace 38 años que soy viuda.

Como el campo que me tocó a mí no era productivo -además de una vaca no podía poner nada más-, entonces yo tenía la idea y también por aquellos con quienes trataba acá en Trevelin -especialmente con unos chicos de la municipalidad-, se nos había dado la fiebre del turismo.

Perfecto, una visionaria...

Entonces, con el Intendente le dije mi idea que si hacían un camino para llegar a las cascadas, yo podía poner algo allá para recibir a los turistas, cobrarle la entrada... Pero había que hacer camino. Y el intendente me apoyó. Como estaban haciendo la ruta por la que vos fuiste a los Molinos y por ahí estaba la topadora y demás máquinas.

Entonces el Intendente consiguió con Vialidad que como sábados y domingos no se trabajaba, pusimos la topadora a abrir camino hacia las cascadas. La municipalidad pagaba el combustible de la topadora y yo le pagaba las horas de trabajo al maquinista. Así abrimos el camino.

¿Cuántos kilómetros son?

Cuatro. Pero por un lugar que me decían "buscá algo más claro" y yo les contestaba que era un camino turístico, que no era para subir y bajar con carga. Tenía que ir por donde ahora va, para que se pudiera ver el cañadón hermoso y el otro, y al bajar ver toda la colonia hermosa... Salí con la mía. Se hizo por donde yo quise con mucho mucho sacrificio. Gracias a ese apoyo del municipio.

Ahora ¿Le resulta redituable?

Ahora metí la pata. Hubo una persona en el gobierno que se enamoró tanto de las cascadas que me prometió el oro y el moro, hicimos contrato y todo lo demás, en tiempos del gobernador Maestro (Carlos). Nada se cumplió. Entró Das Neves, supo de mi problema, hizo un contrato nuevo, teóricamente mejor... pero estoy sin puente -que lo tenía-...

¿Qué pasó con el puente?

Lo rompieron ellos al tratar de hacer unos arreglos, porque han hecho una casa para tener a los guardafauna y son ellos los que cuidan y te cobran la entrada...

La actual gestión de gobierno ¿Conoce este problema?

Sí. Lo encontré al gobernador el 30 de abril, nuestro nuevo gobernador

Sí, Martín Buzzi

Sí. Pude hablar con él y me dijo que tenía muy buenas referencias de mí. Y le contesté algo así como que "Qué sorpresa ¿Quién se las habrá dado?". "El Intendente, Juancito... ¿Por qué dice semejante cosa?" me respondió. Y le contesto "Yo soy la Nelly Lobato de Trevelin". Le mandé cinco cartas-documento a Maestro, le mandé tres cartas-documento a Das Neves "pero a usted (por Buzzi) todavía no".

Entonces ya llamó a unos, y estaba el Secretario de Turismo ahí, y le dijo "el caso de la señora...". El resultado fue que cuando pase el mal tiempo van a hacer una confitería a todo trapo para la cantidad de gente que sube. En pleno verano.

Yo estuve 19 años atendiéndolo, nada más que los 3 meses de verano. A mí siempre me parecio que era algo egoísta el bloquearle la entrada a la gente y menos, cobrar por lo que ya estaba, que había hecho Dios. La gente del pueblo, de por aquí, oía el ruido de las cascadas pero no las conocía, no las había visto. Con el camino se abrió un paisaje natural impresionante.

¿De dónde viene ese agua?

Del Lago Rosario, nace allí. En noviembre, diciembre, enero están hermosas. Hay deshielo. El lago levanta mucho el nivel y el arroyo viene como se ve allí, rápidos.

Una belleza.

Cuando yo empecé con eso, mi madre y mi hermano se opusieron. La primera y única hija que discutió feo con la madre. Porque entre nos no se discutía. Lloré hasta más no dar...

...pero ya ella suyo...

Era mío.

Eran conceptos de otra época. No tenían idea de lo que es la industria turística es producción, trabajo...

Claro. Yo quería darle a Trevelin un atractivo más.

¿Qué es Trevelin para usted?

Es... ¡Lo mejor! He conocido mucho mundo, he viajado bastante, he estado en Europa pero no hay lugar como Trevelin.

Es su casa, su espacio, su lugar...

Lugar... Tiene una historia tan hermosa, tan linda...

Y poco conocida.

Es que Esquel nos devora. Todo el turismo figura Esquel. El otro día en la televisión -cosa que me dolió y fui enseguida a Turismo- decían que "Comodoro tiene petróleo, que Trelew no sé qué otra cosa, Madryn tiene Aluar y las ballenas, Esquel tiene La Hoya, y Trevelin "tiene paz" . O sea, no tenemos ninguna otra cosa que paz...

Esperamos que sean inteligentes, los que tienen las responsabilidad de conducir los destinos de este pueblo, y encuentren el camino para preservarlo y no quedar afuera

Eso tiene que ser el intendente. Porque quien quiera que venga de afuera, que compre un pedazo y te haga una casa, tenés que saber de dónde viene, qué hace, qué es lo que piensa hacer...

Pero ahora usted tiene las cascadas...

No me hablés de computadoras ni "feibuc"... el chiquitito éste sí lo uso...

...el celular...

sí... el celular lo uso. Y con mi edad todavía voy al campo, manejo, vuelvo...

¿Qué coche?

Una 4x4 Nissan y un Ford K chiquito...

Esos genes maternos siguen en usted.

De todos nosotros yo recibí lo de mamá. Ah, y lo que me faltó decirte es que soy la primera mujer que pescó a mosca en esta zona. (ver recuadro)

"Mosquera"

Margarita Glenys es, también, una experimentada pescadora "con mosca". La historia de cómo aprendió y por qué se remonta años atrás y se anuda con casualidades que, como suele decirse y no sin razón, demuestran ser causalidades. La historia la refiere en la revista "Concepto Sur" y alude a dos médicos -Ferguson y Ap Iwan- que pasaban un mes completo en la Patagonia. Una leve dolencia, por entonces, se tornaba en algo más bien grave y la consulta, inexorablemente, se realizaba en Buenos Aires para quienes podían viajar. Así fue con Margarita.

En el Hospital Británico se encontró con estos dos médicos y desde entonces comenzó a forjarse una familiar amistad. De ellos aprendió los secretos de pescar con mosca y agilizó la práctica con una caña de bambú que ellos le regalaron para su vocación.

Dice Margarita que cuando los médicos le regalaron el equipo de pesca ella sintió una gran responsabilidad. Porque ese equipo era uno de los que, anualmente, los galenos regalaban a algún pescador que demostraba su vocación cierta por la pesca con mosca.

Un pescador norteamericano que visitó Trevelin fue a verla porque le habían comentado de que existía una mujer que pescaba con mosca.

Así fue y al final de la charla, el pescador norteamericano expresó que "la verdad sos mosquera". Allí, Margarita y aconseja: "La verdad es que el mosquero tiene que saber mucho, estar tranquilo y observar el escenario que le presenta la naturaleza. Olvidarse de todo y estudiar el ambiente. Averiguar si el pez es más inteligente que vos, si acertaste con la mosca que elegiste..."

Margarita participó en concursos pero no es lo suyo sino más bien, lo que ella misma aconseja a los futuros mosqueros: Olvidarse de todo...

 

1 Capilla Bethelhem (Treorki)

 

ir a portada
26/07/2015

¡Recomienda esta página a tus amigos!
Powered by miarroba.es

Editorial Maraustralis